Haz de tu cachorro un perro saludable y equilibrado

¿Qué ocurriría con un perro que, desde que es un cachorro, no puede dedicar una parte de su actividad diaria al ejercicio físico? Pues exactamente lo mismo que nos ocurriría a nosotros: no tendríamos un metabolismo equilibrado y esto repercutiría en todas las facetas de nuestra vida diaria. En el caso del cane corso, así como de otros perros de su tamaño, debemos añadir un factor importante: su naturaleza y personalidad. Este tipo de perro, como sabrás, es un ejemplar utilizado en labores de guardia (de hecho, este fue históricamente su cometido a lo largo de cientos de años) debido, básicamente, a su fortaleza física y a su carácter.

El cane corso italiano es capaz de alcanzar, siguiendo un estilo de vida saludable, un extraordinario equilibrio entre su grado de socialización y su instinto de defensa. Pero, para conseguirlo y, así, poder disfrutar, desde cachorro, de un perro que también es un excelente compañero, tenemos que prestar especial atención a su alimentación y a su entrenamiento. No olvides que esta es una raza de gran tamaño y fuerza, lo que implica que, para ellos, el ejercicio físico pautado es algo primordial y, por lo tanto, algo que no podemos obviar. Sin embargo, el cane corso tiene una de sus virtudes más valoradas en el mundo canino: asimila y responde al aprendizaje guiado con mucha facilidad y rapidez.

El entrenamiento, eso sí, debe ser constante y debe respetar una serie de puntos básicos, ya que así conseguiremos que nuestro perro consiga el equilibrio que deseamos, y, al mismo tiempo, responda a nuestras órdenes con rapidez. En este tipo de razas el ejercicio físico intenso debe ser algo cotidiano, aunque es aconsejable que sea variado y que esté orientado por alguien que conozca las particularidades de una raza, sin lugar a dudas, excepcional.


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