Cachorros disponibles

Los cachorros se entregan con certificado veterinario, desparasitados, vacunados, con microchip, pasaporte Español (europeo), inscripción de la camada en la Real Sociedad Canina de España, miembro del F.C.I, justificante del L.O.E (pedigree), contrato de compra, factura, garantía sanitaria. Asesoramiento profesional en la posterior socialización, impronta y educación del ejemplar. Cachorros de Cane Corso Italiano, disponibles en Cantabria. Los cachorros son entregados con 60 días de edad, con sus vacunas, pasaporte europeo, justificante de L.O.E (pedigree), contrato de cesión, factura, microchip, y desparasitados. Para más información visita condiciones de entrega de nuestros cachorros.

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Historia de los molossos de guerra

Gracias a los estudios de ilustraciones, esculturas, vasos, vasijas, se deduce que los perros del tipo moloso han sido considerados, desde los inicios de las primeras guerras, armas eficaces que se empleaban en los campos de batalla, hiriendo y destrozando a cuanto enemigo se ponía a su alcance.

Se supone estos primeros molosos se parecían a los actuales dogos del Tíbet (mastín Tibetano). Están presentes desde los inicios de la civilización de los sumerios (asentados en la parte sur de la antigua Mesopotamia a partir del año 3000 a. C.) y en el Imperio asirio (a partir de 1800 a. C. en la parte suroeste de Mesopotamia).

Asiria se hizo fuerte y resistió el empuje de los pueblos invasores procedentes de la península Balcánica, y endureció su ejército, destacando por su crueldad, hasta conseguir que fuera temido por sus enemigos, que ante su proximidad optaban por huir, contribuyendo los molosos a crear este clima de terror entre ellos.

Esta raza de perro ya fue mencionada por Aristóteles (384-322 a. C.) y en las famosas escrituras de Marco Polo, en sus viajes a Asia en el siglo XIII. En todos los documentos históricos se hace referencia a la fuerza natural y grandeza de estos molosos tanto física como mentalmente.

También fueron utilizados por los ejércitos babilonios cuando Asiria fue derrotada en el 1760 a. C. por el rey Hammurabi y esta pasó a formar parte del Imperio de Babilonia.
Al ser estos dogos más eficaces para la guerra que los lebreles de caza de los faraones, fueron exportados a Egipto y posteriormente a la cuenca del Mediterráneo con el domino de Grecia, y sobre todo, con las conquistas del Imperio romano. Con el tiempo estos molosos han dado origen a otras variadas razas de guarda y defensa europeas como son el mastín napoliano, el perro de san Bernardo, el perro de Terranova, el perro de montaña de los Pirineos y nuestro Cane Corso.

El uso extendido de estos molosos lo podemos observar en los bajorrelieves asirios, babilónicos, egipcios y griegos, destacando los realizados hacia el año 700 a. C. en el palacio de Nínive, importante ciudad asiria cercana a la actual Mosul, en Irak.

Historia de los molossos de guerra