Origenes del cane corso: de máquina de guerra a guardián inteligente

El Cane Corso es un perro de guardia y defensa italiano que puede considerarse dentro de la familia de mastines europeos, como el mastín astur-leonés o el napolitano, aunque de peso y alzada ligeramente inferior a estos. Los orígenes del Cane Corso lo clasifican directamente como descendiente de los molosos (canis pugnax) que acompañaban a las legiones de la antigua Roma como una unidad especializada, provista de armadura y elementos ofensivos, muy temida entre la infantería de los pueblos a conquistar. Sus sucesores, aunque de carácter serio y reservado en presencia de desconocidos, son, al igual que otros mastines, entregados y sobre protectores con los niños, además de fieles sin reserva a sus amos.

La historia del Cane Corso italiano conserva registro histórico desde el siglo XVI, en el que ya se usaba para la caza mayor, aunque mayormente para la guardia de animales de granja y rebaños, tareas y aptitudes en las que nuevamente se asimila a sus parientes europeos.

En cuanto a la característica del Cane Corso, presenta una capa básica en dos colores, negro y beis, cuyas variaciones de intensidad dan origen a los característicos atigrados negros o grises. Igualmente comunes son las manchas blancas en pecho, punta de los dedos y nariz.

La estatura ideal de este perro está entre 64 centímetros las hembras y 45 kilogramos, y 68 centímetros los machos, oscilando su peso entre 45 y 50 kilogramos.

Conviene saber que, cuando es cachorro, el Cane Corso italiano precisa un fuerte liderazgo y entrenamiento constante y durante su vida, entre los diez y los doce años, mantendrá un vínculo especialmente intenso con su dueño. Como muchos grandes perros, es un animal inteligente, sereno y seguro de sí mismo, que destaca por su valentía, tenacidad, orgullo y equilibrio. En consonancia con sus características, este perro precisa un tiempo diario de ejercicio, o al menos de paseo.

Ariston Cane Corso


¿Quieres que te llame?

: