Cachorros disponibles

Los cachorros se entregan con certificado veterinario, desparasitados, vacunados, con microchip, pasaporte Español (europeo), inscripción de la camada en la Real Sociedad Canina de España, miembro del F.C.I, justificante del L.O.E (pedigree), contrato de compra, factura, garantía sanitaria. Asesoramiento profesional en la posterior socialización, impronta y educación del ejemplar. Cachorros de Cane Corso Italiano, disponibles en Cantabria. Los cachorros son entregados con 60 días de edad, con sus vacunas, pasaporte europeo, justificante de L.O.E (pedigree), contrato de cesión, factura, microchip, y desparasitados. Para más información visita condiciones de entrega de nuestros cachorros.

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Perros soldados

A inicios de la documentación histórica, se menciona el uso de perros bien entrenados con el propósito de atacar a determinados objetivos. Una de las mejores descripciones data de la guerra entre los Griegos y los Corintios, en que los perros eran utilizados como vigilantes de la fortaleza, siendo quienes alertaban a los soldados que descansaban, sobre un posible ataque enemigo.

Asimismo los antiguos romanos adoptaron el uso del perros tipo el actual Cane Corso como arma después de que jaurías de estos, retrasaran su victoria en la Batalla de Versella. No únicamente entrenaban a los perros, sino que realizaban cruzas de diferentes razas, para aumentar su ferocidad. Esto fue documentado por el naturalista y escritor romano, Plinio el viejo, quien escribió que estos animales no retrocedían inclusive al ser confrontados con espada en mano. Igualmente, los perros de ataque romanos, eran ataviados con armaduras metálicas de puntas y ángulos afilados, diseñadas para romper la formación de las tropas enemigas.


Perro antitanque

Soldados soviéticos entrenado perros

Los perros antitanque, conocidos por los alemanes como die Panzerabwehrhunde (traducido literalmente del alemán al español: el perro antitanque; en ruso:собаки-истребители танков) fue un tipo de arma antitanque soviética que estaba basada en el uso de perros-mina condicionados y que fue usada durante la Segunda Guerra Mundial por el Ejército Rojo. También conocidos como perros mina, eran perros con explosivos adosados al lomo entrenados para buscar comida bajo tanques y vehículos blindados enemigos tras haberles hecho pasar hambre. Haciendo esto, se accionaba un detonador (normalmente una pequeña palanca de madera), provocando una explosión y dañando o destruyendo el vehículo militar.

Los perros fueron usados por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial,1 2 contra los tanques alemanes. Los perros no eran alimentados durante unos días, y entonces se entrenaban para encontrar comida bajo un tanque. Los perros rápidamente aprendieron que el ser liberados de sus rediles significaba salir corriendo hacia un vehículo objetivo que estaba aparcado y encontrar comida. Una vez entrenados, los perros se equipaban con una carga explosiva y se les soltaba en un campo de batalla con tanques alemanes acercándose y otros vehículos objetivo. Cuando el perro estaba debajo del tanque —donde el blindaje es más débil— la carga detonaba y dañaba el vehículo enemigo.

La realización de este plan tuvo menos éxito. Los Minenhunde, como eran llamados por los alemanes, habían sido entrenados usando tanques soviéticos, y se confundían a veces en la batalla, solo para dar la vuelta y correr hacia los propios vehículos soviéticos.2 Otras veces, los perros se asustaban del ruido producido por los vehículos y escapaban.

Según la propaganda soviética, los perros antitanque tuvieron éxito supuestamente inutilizando unos 300 tanques alemanes, a costa de unos 40.000 perros. Fueron un verdadero problema para el avance nazi, por lo cual los alemanes tuvieron que tomar medidas contra ellos. La colocación de una ametralladora montada sobre la torreta del vehículo blindado resultó ineficaz debido al tamaño relativamente pequeño de los atacantes y al hecho de que estaban cercanos al suelo, eran rápidos y difíciles de ver. Se ordenó a cada soldado alemán abrir fuego contra cualquier perro que vieran. Finalmente, los alemanes comenzaron a usar lanzallamas montados en los tanques para desviar a los perros. Tuvieron mucho más éxito al disuadir los ataques, pero algunos perros no paraban ni por miedo al fuego ni a ser quemados.

El entrenamiento de perros antitanque continuó hasta al menos junio de 1996.
Desfile militar en la Plaza Roja, 1 de mayo de 1938.
Desfile militar en la Plaza Roja, 1 de mayo de 1938.


El primer perro en la Royal Navy

Just Nuisance fue el único perro oficialmente enrolado en la Royal Navy. Era un gran danés que entre 1939 y 1944 sirvió en la base británica HMS Afrikander, en Simon's Town, en la actual República Sudafricana. Murió en 1944 y fue enterrado con todos los honores de su rango.


En la conquista del Nuevo Mundo

Desempeñaron un papel fundamental los perros, animal desconocido por los indígenas. Éstos, sumados a los caballos, armaduras y arcabuces contribuyeron al triunfo. Fueron el terror de los nativos. Así, los relatos de la época no escatimaban descripciones impresionantes como las siguientes:

El fraile Bernardino de Sahagún refiere testimonios de indios atacados por «perros enormes, con orejas cortadas, ojos de fiera de color amarillo inyectados en sangre, enormes bocas, lenguas colgantes y dientes en forma de cuchillos, salvajes como el demonio y manchados como los jaguares».2 La descripción tiene un inevitable tono de admiración y temor; no olvidemos que en la época precolombina (antes del arribo de los conquistadores) los indios poseían perros de pequeña talla y cuerpo menudo. De esta suerte, los indígenas denominaron a los canes de los españoles una «diabólica invención».

Becerrillo, su amo era Juan Ponce de León, combatió a los caribes, este perro era de color bermellón, de gran talla e inteligencia, reconocía a los indígenas dóciles, mientras que con los belicosos era implacable. Murió víctima de una flecha envenenada.

Leoncico, hijo de Becerrillo, acompaña a su amo, Vasco Núñez de Balboa, en un gran número de batallas. Fue el primer perro europeo en ver el Mar del Sur, que era el nombre que recibía el océano Pacífico durante las primeras exploraciones españolas.

Como consecuencia de la continuada intervención de Leoncico en las campañas promovidas por Núñez de Balboa, una serie de mitos y leyendas surgieron sobre la figura de este perro. La mayoría de estas se encontraban apoyadas por los escritos de los cronistas españoles, en los que se afirmaba que los dientes del animal habían adquirido un color rojo de tantos nativos a los que matara y que en casi todas las contiendas acababa con la vida de más indígenas que cualquier soldado del ejército.


Perros soldados en la segunda guerra mundial


El perro que capturo OSAMA BIN LADEN